LA GRADIVA
Francia, 2026
Duración: 145’
Dirección y guion: Marine Atlan
Reparto: Colas Quignard, Suzanne Gerin, Mitia Capellier, Antonia Buresi
El Vesubio erupciona, algunas pasiones se desatan, otros deseos se reprimen. La debutante Marine Atlan enlaza pasado, presente y futuro, evidenciando que las pasiones humanas siguen siendo las mismas que las de hace dos mil años. Con una carrera en la que su principal labor ha sido la dirección de fotografía, y las bellas imágenes de esta película así lo evidencian, Atlan nos recuerda al cine de Roberto Rossellini y Alice Rohrwacher –en quien profundizamos hace dos años con ‘La Quimera’ o ‘Lazzaro Felice’– y firma “la gran película sorpresa” del último Cannes, según Caimán Ediciones, “una joya delicada que inquieta y perturba” de la que se hablará mucho en el futuro.
Cuentan que Sigmund Freud se interesó por una novela escrita por Wilhelm Jensen que trata sobre un joven arqueólogo, obsesionado con un relieve antiguo que representa a una mujer caminando de una forma particular; él la llama ‘Gradiva’, que significa “la que siempre avanza” o “la que siempre camina.” Es esto precisamente lo que hacen los protagonistas de esta ‘Gradiva,’ estudiantes parisinos de viaje de estudios en Italia, caminar, ver y descubrirse: resulta casi instintivo que en la búsqueda interna por saber quiénes somos necesitemos emprender un camino que nos lleve al inicio de las cosas, incluso mucho antes de nuestra propia existencia. En las artes, este viaje arqueológico hacia los orígenes ha tenido un claro protagonista: las ruinas, espacios suspendidos en el tiempo en los que la realidad y lo imaginario se entremezclan.
LA GRADIVA
Francia, 2026
Duración: 145’
Dirección y guion: Marine Atlan
Reparto: Colas Quignard, Suzanne Gerin, Mitia Capellier, Antonia Buresi
El Vesubio erupciona, algunas pasiones se desatan, otros deseos se reprimen. La debutante Marine Atlan enlaza pasado, presente y futuro, evidenciando que las pasiones humanas siguen siendo las mismas que las de hace dos mil años. Con una carrera en la que su principal labor ha sido la dirección de fotografía, y las bellas imágenes de esta película así lo evidencian, Atlan nos recuerda al cine de Roberto Rossellini y Alice Rohrwacher –en quien profundizamos hace dos años con ‘La Quimera’ o ‘Lazzaro Felice’– y firma “la gran película sorpresa” del último Cannes, según Caimán Ediciones, “una joya delicada que inquieta y perturba” de la que se hablará mucho en el futuro.
Cuentan que Sigmund Freud se interesó por una novela escrita por Wilhelm Jensen que trata sobre un joven arqueólogo, obsesionado con un relieve antiguo que representa a una mujer caminando de una forma particular; él la llama ‘Gradiva’, que significa “la que siempre avanza” o “la que siempre camina.” Es esto precisamente lo que hacen los protagonistas de esta ‘Gradiva,’ estudiantes parisinos de viaje de estudios en Italia, caminar, ver y descubrirse: resulta casi instintivo que en la búsqueda interna por saber quiénes somos necesitemos emprender un camino que nos lleve al inicio de las cosas, incluso mucho antes de nuestra propia existencia. En las artes, este viaje arqueológico hacia los orígenes ha tenido un claro protagonista: las ruinas, espacios suspendidos en el tiempo en los que la realidad y lo imaginario se entremezclan.


