LA CHICA DEL CORO
Kaj ti je deklica
Eslovenia, 2025
Duración: 89’
Dirección: Urška Djukić
Guion: Urška Djukić, Maria Bohr
Reparto: Jara Sofija Ostan, Mina Švajger, Sasa Tabakovic, Natasa Burger
La eslovena Urška Djukić comparte con Marine Atlan la generación (ambas nacidas a finales de los años ochenta) y su foco en la adolescencia y el paso de la infancia a la adultez. Si en la ‘Gradiva’ teníamos el centro en lo masculino, ‘La chica del coro’ reinventa el arquetipo femenino de la Virgen, y sus títulos internacional (‘Little Trouble Girls,’ en referencia a una canción de Sonic Youth) y original (algo así como ‘¿Qué hay de malo, chica?’) ya nos insinúan bastante de lo que veremos. Djukić ha creado una obra cautivadora con una visión tan curiosa como segura de sí misma; una combinación que impregna de exuberancia y vitalidad los tropos del cine de juventud.
Esta ópera prima es un rico mosaico de deseo y culpa repleto de texturas, encapsulando perfectamente la sensación de ser una chica de dieciséis años, especialmente en la región más oriental de Europa. A priori, podría parecer que hay una distancia entre ellos y nosotros, pero allí, al igual que aquí, veremos que las chicas de la película tienen nombres compuestos con “María”, mostrando en un leve detalle todo un peso histórico que la mujer comporta desde el nacimiento y que, de manera consciente o inconsciente, carga durante toda su vida. Hay algo radicalmente sincero en la manera en la que esta película pone el sexo y el pecado en el mismo plano y se niega a resolverlo, ni para nosotros ni para la protagonista.
LA CHICA DEL CORO
Kaj ti je deklica
Eslovenia, 2025
Duración: 89’
Dirección: Urška Djukić
Guion: Urška Djukić, Maria Bohr
Reparto: Jara Sofija Ostan, Mina Švajger, Sasa Tabakovic, Natasa Burger
La eslovena Urška Djukić comparte con Marine Atlan la generación (ambas nacidas a finales de los años ochenta) y su foco en la adolescencia y el paso de la infancia a la adultez. Si en la ‘Gradiva’ teníamos el centro en lo masculino, ‘La chica del coro’ reinventa el arquetipo femenino de la Virgen, y sus títulos internacional (‘Little Trouble Girls,’ en referencia a una canción de Sonic Youth) y original (algo así como ‘¿Qué hay de malo, chica?’) ya nos insinúan bastante de lo que veremos. Djukić ha creado una obra cautivadora con una visión tan curiosa como segura de sí misma; una combinación que impregna de exuberancia y vitalidad los tropos del cine de juventud.
Esta ópera prima es un rico mosaico de deseo y culpa repleto de texturas, encapsulando perfectamente la sensación de ser una chica de dieciséis años, especialmente en la región más oriental de Europa. A priori, podría parecer que hay una distancia entre ellos y nosotros, pero allí, al igual que aquí, veremos que las chicas de la película tienen nombres compuestos con “María”, mostrando en un leve detalle todo un peso histórico que la mujer comporta desde el nacimiento y que, de manera consciente o inconsciente, carga durante toda su vida. Hay algo radicalmente sincero en la manera en la que esta película pone el sexo y el pecado en el mismo plano y se niega a resolverlo, ni para nosotros ni para la protagonista.


