YO NO MORIRÉ POR AMOR
España, 2026
Duración: 94’
Dirección y guion: Marta Matute
Reparto: Júlia Mascort, Sonia Almarcha, Tomás del Estal, Laura Weissmahr
Se está convirtiendo en tradición que cada año el cine español nos regale un debut de las cada vez más incipientes voces femeninas que dan el salto al a dirección. Con la prometedora Marta Matute, parece que va ampliándose una lista de realizadoras que van engrosando los nombres de Carla Simón, Alauda Ruiz de Azúa o Estíbaliz Urresola. En ‘Yo no moriré de amor,’ Biznaga de Oro en el 29º Festival de Málaga, Matute tira de autobiografía para narrar su propia vivencia personal. Si Alauda hablaba de su maternidad y Simón del VIH de sus padres, Matute narra los seis años de lucha entre el deseo de aprovechar al máximo su juventud y la obligación de cuidar de su madre, diagnosticada precozmente de Alzhéimer.
Dividida por capítulos, el tratamiento del tiempo en la película –un factor irremediablemente asociado a la enfermedad– es fascinante. Cuando hay edificios que se construyen, también hay núcleos que se vienen abajo. Aquí, el valor de los cuidados es fundamental, y es por ello que la proyección de esta película viene con la colaboración de la nueva asociación La Rada, en el marco del Día Internacional de las Personas Cuidadoras.
Coloquio con la participación de La Rada Elkartea.
YO NO MORIRÉ POR AMOR
España, 2026
Duración: 94’
Dirección y guion: Marta Matute
Reparto: Júlia Mascort, Sonia Almarcha, Tomás del Estal, Laura Weissmahr
Se está convirtiendo en tradición que cada año el cine español nos regale un debut de las cada vez más incipientes voces femeninas que dan el salto al a dirección. Con la prometedora Marta Matute, parece que va ampliándose una lista de realizadoras que van engrosando los nombres de Carla Simón, Alauda Ruiz de Azúa o Estíbaliz Urresola. En ‘Yo no moriré de amor,’ Biznaga de Oro en el 29º Festival de Málaga, Matute tira de autobiografía para narrar su propia vivencia personal. Si Alauda hablaba de su maternidad y Simón del VIH de sus padres, Matute narra los seis años de lucha entre el deseo de aprovechar al máximo su juventud y la obligación de cuidar de su madre, diagnosticada precozmente de Alzhéimer.
Dividida por capítulos, el tratamiento del tiempo en la película –un factor irremediablemente asociado a la enfermedad– es fascinante. Cuando hay edificios que se construyen, también hay núcleos que se vienen abajo. Aquí, el valor de los cuidados es fundamental, y es por ello que la proyección de esta película viene con la colaboración de la nueva asociación La Rada, en el marco del Día Internacional de las Personas Cuidadoras.
Coloquio con la participación de La Rada Elkartea.


